
Eduard Fontserè nació en una familia notable de Barcelona. Su tío, Josep Fontserè, fue arquitecto municipal de esa ciudad y a él se debe, por ejemplo, el diseño original del parque de la Ciudadela. El padre de nuestro biografiado, llamado también Eduard Fontserè, estaba pasando dificultades debido a su renuncia a jurar la constitución monárquica de 1876. Trabajaba como técnico hidráulico y, con esta renuncia, perdió muchos encargos. Eduard padre tenía intereses científicos, pero, dada la situación, quería que su hijo tuviera una profesión segura. Sin embargo, Eduard hijo estudió en la Facultad de Ciencias de Barcelona, en la que obtuvo su licenciatura en 1892. Debido al talento que en él detectaron sus profesores, fue a Madrid para obtener el doctorado. En 1893 presentó una memoria sobre la rotación del Sol, partiendo de observaciones astronómicas y físicas. A su regreso a Barcelona, fue contratado por la Real Academia de Ciencias y Artes como técnico de sus observatorios, instalados en la azotea de su sede de la Rambla, que se estaba acabando de reformar. En 1891, la Academia había organizado el Servicio de la Hora Oficial. Fontserè se incorporó a él y sería su responsable durante décadas (se jubiló en 1961, con noventa y un años). En aquella época, determinaba la hora local observando el paso de estrellas por el meridiano de la Academia y se ocupaba de sincronizar los relojes municipales.
En 1893, con el patrocinio de la Sociedad Española Protectora de las Ciencias, que impulsaba el académico y profesor de física Eduardo Lozano, Eduard Fontserè se hizo cargo de una cátedra de astronomía que se impartía en la Academia. En febrero de 1896, ayudando a Lozano, presentó en la Academia unas radiografías, muy posiblemente las primeras en España, después de que Wilhelm Röntgen anunciara el descubrimiento de los rayos X el mes de diciembre anterior.
En 1895, Fontserè fue designado auxiliar (no remunerado) de la Facultad de Ciencias. En 1898, fue contratado como profesor de ciencias de la Granja Experimental de la Diputación de Barcelona. El director de esta, Hermenegildo Gorria, había creado un par de años antes una Red Meteorológica de Cataluña y Baleares. Fontserè fue integrado como coordinador de los observadores. Esta fue su primera experiencia como meteorólogo.
Fontserè participaba en una tertulia con miembros de la Academia y allí surgió la idea de un observatorio astronómico que evitara los problemas ambientales que ya padecían los observatorios de la Academia en la Rambla. En 1894 Fontserè preparó un proyecto científico y el académico Josep Domènech i Estapà realizó el proyecto arquitectónico de un observatorio en la cima del Tibidabo. La Academia lo presentó a la Diputación, pero fue rechazado. La situación cambiaría unos años más tarde a raíz de la donación del empresario y antiguo alcalde de Barcelona Camil Fabra Fontanills. Ahora sí, la Diputación aceptó participar en el proyecto. En 1900, Josep Comas i Solà, compañero de estudios de Fontserè, había sido nombrado miembro de la Academia. Comas había iniciado años atrás una carrera como astrónomo en la que Fontserè había participado en alguna ocasión. La Academia nombró a Comas director del nuevo Observatorio, dejando de lado a Fontserè, que entonces solo era un contratado de la entidad. Esto tensó la relación entre los dos astrónomos. En 1905 se inauguró el nuevo Observatorio Fabra en una cima secundaria del Tibidabo.
Después de varios intentos, en 1900 Fontserè ganó la cátedra de Mecánica Racional de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona. En realidad, ya había ganado en 1899 la cátedra de Geodesia, pero esta materia fue suprimida por la reforma universitaria de 1900. En 1909 fue nombrado miembro de la Academia de Ciencias y Artes. En 1910, fue uno de los fundadores de la Sociedad Astronómica de Barcelona. En ella, Fontserè profundizó en su actividad como meteorólogo. En 1912, José Galbis, director del Observatorio Central Meteorológico, le propuesto crear una Estación Aerológica en Barcelona dentro de un proyecto europeo de estudio de la estructura vertical de la atmósfera. Fontserè consiguió que la Sección de Ciencias del Institut d’Estudis Catalans, constituida en el año anterior, asumiera la Estación Aerológica. Ese mismo 1912 fue elegido director de la Sección Meteorológica y Sísmica del Observatorio Fabra, cuya Sección Astronómica continuó siendo dirigida por Josep Comas. Fontserè reorganizó la Sección Meteorológica y Sísmica con la adquisición de nuevos equipos. Potenció una red de colaboradores tanto en Meteorología como en Sismología. En el Observatorio Fabra, encontró a uno de sus más estrechos colaboradores, Gabriel Campo Cunchillos, que acabó siendo un meteorólogo muy experto, principalmente en la previsión del tiempo. También colaboró con Fontserè Ramon Jardí, compañero en la Facultad de Ciencias, que se encargó de la instrumentación geofísica del Observatorio.
La acción de gobierno de la Mancomunitat le permitió presentar una propuesta de Servicio Meteorológico de Cataluña. Su objetivo era coordinar a los observadores voluntarios, muy numerosos y activos, a los que había conocido tanto en la Red de la Granja Experimental como en la Sociedad Astronómica de Barcelona, dentro de la cual una de las funciones de Fontserè había sido la coordinación de los observadores meteorológicos. En 1919, la Mancomunitat creó el Servicio Meteorológico de Cataluña y Fontserè fue nombrado su director. El Servicio Meteorológico no entró en funcionamiento hasta 1921, cuando dispuso de presupuesto. Pese a ello, y gracias a José Galbis, Fontserè ya participó en 1919 en París en la reorganización de la Meteorología después de la Primera Guerra Mundial. En 1921 fue elegido miembro del Institut d’Estudis Catalans.
El Servicio Meteorológico se puso en marcha en 1921. Como servicio público, se propuso hacer una predicción diaria del tiempo que se distribuía entre diferentes entidades y se difundía a través de la Red Telefónica de la Mancomunitat. Al mismo tiempo, el Servicio promovió estudios del clima de Cataluña a través de sus Notas de Estudio. Rafael Patxot financió, a través de la Fundación Concepció Rabell, un programa de fotografía de nubes que dio lugar a un Atlas para su uso por parte de los colaboradores del Servicio, aparecido en 1925. La proyección del Servicio dio un paso más cuando inició su participación en Radio Barcelona, que había iniciado sus emisiones en 1924. Era la época de la dictadura de Primo de Rivera. El Servicio demandó en 1925 emitir boletines meteorológicos, pero no fue autorizado a ello hasta 1927, cuando empezaron a emitirse dos boletines diarios. Fue una experiencia pionera en el mundo. Durante la Dictadura, el Servicio cambió del catalán al castellano, manteniendo su desarrollo. Con la proclamación de la República, volvió al catalán como lengua de expresión. En 1932, como participación en el II Año Polar Internacional (1932-1933), el Servicio inauguró un observatorio en el Turó de l’Home como estación permanente de montaña y otra temporal, en Sant Jeroni (Montserrat).
La Comisión Internacional de Nubes se había reunido en Barcelona en 1929. Uno de sus objetivos era editar un nuevo Atlas Internacional de Nubes. Rafael Patxot se ofreció para financiarlo, con la condición de que hubiera una versión catalana en 1935, junto a las versiones francesa, inglesa y alemana.
Eduard Fontserè participó en la democratización de la Universidad de Barcelona. En 1931, con la proclamación de la República, formó parte de la comisión que se hizo responsable de la Universidad y preparó el Estatuto de Autonomía Universitaria, aprobado en 1933. Esta autonomía le permitió acceder a una cátedra de nueva creación, la de Geofísica, pionera en España. Por otra parte, en 1932 promovió la creación de la Sociedad Catalana de Ciencias Físicas, Químicas y Matemáticas como filial del Institut d’Estudis Catalans. En 1935 promovió también otra filial, la Sociedad Catalana de Geografía.
El Estatuto de Autonomía de la Universidad de Barcelona fue suspendido con la llegada de los partidos de derecha al Gobierno de la República. Por primera vez, el Servicio Meteorológico fue intervenido por el Estado durante unos meses en 1934 y 1935.
Con el estallido de la Guerra civil, Fontserè participó en la creación del Servicio de Astronomía de la Generalitat, cuyo director fue Josep Comas i Solà. La creación del Servicio fue el modo en que la Sección Astronómica del Observatorio Fabra consiguió financiarse. Hay que recordar que la Meteorología ya estaba integrada en la Generalitat y que la Academia de Ciencias y Artes fue declarada entidad cultural de la Generalitat.
Junto a las tropas de Franco que ocuparon Cataluña en enero de 1939 iban los miembros del Servicio Meteorológico Español, ahora militarizado, que ocuparon y confiscaron todo el material científico. Fontserè creyó que ese material había sido destruido, pero, afortunadamente, una parte importante de la documentación se preservó y fue entregada a la Generalitat en 1980. Actualmente, se conserva en la Cartoteca del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña.
Fontserè cumplía setenta años en 1940 y eso le sirvió al rector franquista de la universidad, Emilio Jimeno, para excluirlo de la depuración que sufrió una parte muy importante del profesorado y el personal de la universidad.
En 1942, Fontserè participó en la reanudación del Institut d’Estudis Catalans, una entidad que el nuevo régimen no llegó a suprimir; simplemente, como entidad de la Diputación, se quedó sin locales y sin presupuesto. Los miembros residentes en Barcelona decidieron reanudar las sesiones y las publicaciones como actividad privada. Una de estas publicaciones fue un vocabulario meteorológico catalán, otra iniciativa pionera.
Durante los treinta años siguientes, Fontserè continuó activo en la Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y en el Observatorio Fabra. Recibió homenajes al cumplir los ochenta, noventa y cien años. En esta época, preparó junto a su yerno, el geógrafo Josep Iglésies, una monografía que recogía la documentación histórica sobre la sismología de Cataluña. Se publicó póstumamente.
Obras principales
- Atlas elemental de núvols (1925)
- La tramuntana empordanesa i el mestral del golf de Sant Jordi (1930)
- L’anomalia tèrmica de la plana de Vic (1937)
- Elementos de meteorología (1943)
- Assaig d’un vocabulari meteorològic català (1948)
- Una visió meteorològica del turó de l’Home (1950)
- Recopilació de dades sísmiques de les terres catalanes entre 1100 i 1906 (1970)
*Un ensayo de bibliografía y fuentes de archivo en: ROCA ROSELL; BATLLÓ ORTIZ; ARÚS DUMENJÓ (2004), páginas 75-86.
Para saber más
- IGLÉSIES, Josep. Eduard Fontserè. Relació de fets. Barcelona, Fundación Salvador Vives Casajuana, 1983.
- LLEBOT, Josep Enric. Eduard Fontserè i Riba: semblança biogràfica: conferència pronunciada davant el Ple per Josep Enric Llebot Rabagliati el dia 18 de febrer de 2002, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans [Semblances biogràfiques; 24], 2002. https://publicacions.iec.cat/PopulaFitxa.do?moduleName=nove…leName=&subModuleName=null&idCatalogacio=2832
- ROCA ROSELL, Antoni; BATLLÓ ORTIZ, Josep; ARÚS DUMENJÓ, Joan. Biografia del doctor Eduard Fontserè i Riba (1870-1970), Barcelona, Asociación Catalana de Meteorología, 2004. https://acam.cat/sites/default/files/0282_001-bis.pdf (consulta: mayo de 2026)














