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Pons i Rosell, Josep

Arbós (Tarragona) 1918 - Sant Feliu del Llobregat (Barcelona) 2013. Antropólogo.

Nacido el 20 de septiembre de 1918 en Arbós (Tarragona), se licenció en Ciencias, Sección de Naturales, en 1942, con la calificación de Sobresaliente y Premio Extraordinario. Se incorporó al equipo de investigación del Prof. Santiago Alcobé Noguer, Catedrático de Antropología de la Universidad de Barcelona, doctorándose con Sobresaliente, en la universidad de Madrid, en 1946. Su carrera docente comenzó en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona, como Profesor Auxiliar de Biología y Fisiología Animal (1942-1947),  Profesor Adjunto por oposición de Biología y Fisiología Animal (1947-1953) y Profesor Adjunto por oposición de Biología y Antropología (1953-1954) (Fig. 2).
 
Introducción
La Antropología, como estudio biológico del hombre, se había introducido en España en un lento proceso a finales del siglo XIX. En 1910, la sección de Antropología y Etnografía del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid pasó a ser Museo Antropológico y se fundó la Sociedad Española de Etnografía y Prehistoria. Aquel mismo año se adjudicó a la Universidad de Barcelona, por Real Orden, la Sección de Ciencias Naturales con la Antropología como una asignatura de doctorado. En 1920, Don Telesforo de Aranzadi y Unamuno (1860-1945), primo del conocido filósofo, ganó la primera cátedra de Antropología de la Universidad de Barcelona. Los trabajos de investigación del Prof. Aranzadi, dentro de la evolución de la Antropología en general, corresponden a la etapa morfológica, concretamente a la craneología teórica y a la Antropología Prehistórica e Histórica.
 
El Prof. Aranzadi se jubiló en 1931 sucediéndole su discípulo Don Santiago Alcobé Noguer (1903-1977). Catedrático titular desde 1941 fue director del Instituto de Investigaciones Antropológicas y Genéticas del CSIC, Presidente de la Delegación de este organismo en Barcelona, Decano de la Facultad de Ciencias y Rector de la Universidad de Barcelona. Alcobé poseía, al tiempo, una vastísima cultura y gran capacidad de síntesis. Investigó extensamente la variabilidad humana con una perspectiva claramente genética y resaltó la importancia de la genética y el análisis estadístico, adelantándose en ello a muchos colegas de su tiempo; la Genética no figuraba todavía en los planes universitarios españoles. Dirigió, además, diversas misiones antropológicas: al Sahara español en 1942 y a la Guinea Ecuatorial, en 1947. Más adelante, en 1958, volvió a una segunda campaña en los Altos Valles del Pirineo la primera había sido en 1934 a la que se incorporaron ya sus primeros doctorandos los Dres. A. Prevosti, J. Pons, y M. Fusté. 
 
Trayectoria
Como miembro de la Real Sociedad Española de Historia Natural, Josep Pons fue presentado por D. Benito Fernández Riofrío y admitido como Socio, en la sesión del día 7 de febrero de 1941, en su condición de Alumno de Ciencias Naturales de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Barcelona. Pasó a Socio Vitalicio en el año 2000 y se mantuvo vinculado a la RSEHN hasta su fallecimiento.
 
Al terminar la Licenciatura en Ciencias Naturales, inició su actividad investigadora en el material óseo humano de excavaciones arqueológicas del Levante español. Obtuvo una Pensión del CSIC para estudiar, en el Museo Paleocristiano de Tarragona, durante los meses de agosto de 1944 y 1945, el material óseo humano de época romana con el que elaboró su Tesis Doctoral.
 
En  el verano de 1947 recibió una pensión del Instituto de Estudios Pirenaicos como colaborador del investigador principal (Prof. S. Alcobé), para realizar estudios antropológicos en el Valle del Baztán (Navarra).  Más tarde, pensionado por el CSIC, estudió Bioestadística y Dermatoglifos en Roma, donde adquirió la excelente idoneidad en estos campos que le caracterizó tanto desde el punto de vista docente como investigador (Figs. 3-4). A raíz de esta experiencia, fue creciendo su interés por el análisis de caracteres cuantitativos de valor taxonómico para la diferenciación de poblaciones humanas. Desde entonces se dedicó intensamente al estudio de los dermatoglifos o líneas dermopapilares, que aparecen en la yema de los dedos y en la palma de la mano.  Tienen la ventaja de no variar con la edad, pues desde el tercer mes de vida intrauterina quedan ya definitivamente formados. Puede decirse que ésta fue su verdadera especialidad a la que se dedicó hasta los últimos años de su actividad académica como Profesor Emérito. La comunidad científica internacional, reconoció su aportación y fue Presidente del IDA (International Dermatoglyphics Association) durante 10 años (1961-71) y nombrado miembro de tribunales para juzgar tesis doctorales de este campo científico en Delhi (India), en 1971, 1981, 1982, 1984 y 1985.
 
Paralelamente, desde 1947 y hasta la obtención de la Cátedra de Antropología de Oviedo, en 1962, Josep Pons no dejó de participar en el estudio de las poblaciones humanas pirenaicas. Era éste un programa con tradición en la escuela antropológica de Barcelona. Tarea urgente, pues las observaciones del Dr. Alcobé en los Pirineos habían registrado un abrupto descenso de la endogamia por el rápido incremento de las mezclas con inmigrantes, que hizo variar considerable y rápidamente la estructura genética de las poblaciones: el número de individuos con cuatro abuelos araneses, que en 1833 era el 90%, había descendido en 1958 a sólo el 12%. Así, Josep Pons disfrutó de una subvención de la Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research de Nueva York, como colaborador del investigador principal (Prof. S. Alcobé), para realizar estudios sobre la biología de la población del Valle de Arán durante los meses de agosto de 1958 y 1959. Más adelante, ya como investigador principal, continuaría estos estudios por los que recibió el Premio Fernando el Católico de Investigación, en 1962, por sus trabajos en población aragonesa (junto con el Prof. Miguel Fusté).
 
En 1962, Josep Pons obtuvo por oposición la Cátedra de Antropología (para desempeñar Biología) de la Universidad de Oviedo, donde permaneció hasta 1968. Fueron años fructíferos los de Oviedo, donde ejerció de Secretario de la Facultad de Ciencias y diseñó buena parte de los primeros borradores de los planos del edificio de las nacientes facultades de Geología y Biología actualmente Facultad de Geología y Matemáticas, los cuales ayudaron a los arquitectos a tener una idea cabal de las necesidades requeridas.
 
De 1968 a 1973 pasó a ser catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad Complutense de Madrid, donde desempeñó el cargo de Director de Departamento, con dedicación exclusiva. En la Facultad de Ciencias de la Universidad de Madrid impartió las clases teóricas y prácticas de la asignatura Antropología (1967-1973). Como Encargado de Curso de Antropología Cuantitativa (1969-1973) aplicó a la docencia lo que veía con claridad desde el inicio de su labor investigadora: el análisis de la variabilidad humana resulta más preciso y objetivo si el estudio bioestadístico predomina sobre la simple descripción de la variabilidad. A este aspecto añadió lo inculcado por Alcobé en sus discípulos: la necesidad de tener presente, en los análisis de la diversidad humana, el grado de herencia responsable de dicha diversidad. Por ello Pons se dedicó al estudio de  gemelos, a la asociación entre los dermatoglifos y otros rasgos humanos normales y patológicos, así como al estudio de grupos sanguíneos erotrocitarios, haptoglobinas y a la sensibilidad gustativa a la P.T.C.
 
Reconocimiento
En 1973, a sus 55 años y en plena madurez científica,  Josep Pons regresó a Barcelona como Catedrático, reencontrándose con su mentor Santiago Alcobé en el Departamento de Antropología situado en la plaza Universidad de Barcelona, donde convivieron cuatro años hasta el fallecimiento de este último en 1977. Desde esa fecha hasta 1986, en que le afectó la jubilación forzosa impuesta por el Gobierno de Felipe González a un determinado segmento de edad del profesorado, ejerció como Catedrático y Director del Departamento de Antropología en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Al ser declarado jubilado forzoso —junto con Arturo Caballero, Rector de la Universidad de Barcelona, Antonio Prevosti y Ramón Margalef, entre otros, pasó a ser Profesor Emérito de la Universidad de Barcelona los dos periodos consecutivos previstos por la normativa, lo que, en aquel entonces, alcanzaban sólo personas de gran talla intelectual y científica en dicha universidad .
 
El 6 de junio de 1991 vivió una de sus mayores satisfacciones profesionales al ser recibido, como Académico de Número, en la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona de la que Alcobé, su mentor, había sido Académico de Número y Vicepresidente.
 
Publicaciones y proyección internacional
Publicó más de ciento veinte publicaciones y numerosas recensiones de libros y artículos científicos. Ocupó diversos puestos en el CSIC de Barcelona: Becario (1942-1945), Colaborador eventual (1945-54), Colaborador Científico  (1954-59), Investigador Científico (1959-1962). En Oviedo fue Jefe de la Agregación del CSIC (1962-1968). En Madrid, Director del Instituto de Genética y Antropología del CSIC (1968-1975). Asimismo, fue Profesor de Investigación Supernumerario del CSIC desde 1971.
 
Josep Pons dirigió cuatro Trabajos de Licenciatura (1972-73) y diez Tesis Doctorales (1972-1982). Todos los doctorandos del Prof. Pons fueron, más tarde, Profesores Titulares de Universidad (5) o Catedráticos de Universidad (5).
 
Su proyección internacional científica fue remarcable para la época de posguerra en la que vivió. Participó en numerosas reuniones científicas en el extranjero, principalmente en los congresos internacionales de Genética. (Figs. 5-6).
 
En el First Symposium on Dermatoglyphics (Roma, 1961) asistió invitado para desarrollar una ponencia sobre esta especialidad. En el curso del simposio fue nombrado Presidente del Comité Internacional encargado de la coordinación de dichos estudios. Como Presidente del IDA (International Dermatoglyphics Association) organizó el Second Symposium on Dermatoglyphics (La Haya, 1963) en conjunción con el XI International Congress of Genetics. Al margen del XI International Congress of Genetics fue especialmente invitado a participar en una reunión sobre Genetics and Human Behavior organizada por la Universidad de Utrecht y bajo el patrocinio de la Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research de Nueva York. Asimismo, fue secretario del comité español para el II International Congress of Human Genetics (Roma, 1961) y Vocal del comité español en el Consejo Permanente de los Congresos Internacionales de Ciencias Antropológicas y Etnológicas (1958-1964). Por otra parte, participó en el International Biological Programme (IBP, 1964-1974) del International Council of Scientific Unions, en el proyecto de Human Adaptability, con el título Anthropological and Genetic Studies in Spain, incluido en los temas 5: Genetic constitution y 10: Islands and isolates (Spain /HA/3.J. PONS).
 
Fue Presidente de la Sociedad Española de Antropología Biológica (1978-1984) y Administrador General de la Universidad de Oviedo (1966-1968). Miembro asociado de Current Anthropology de la Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research de Nueva York (USA) en 1958. Asimismo perteneció a otras sociedades científicas como la European Anthropological Association, la Deutsche Gesellschaft für Anthropologie y la Societat Catalana de Biologia. Entre otros méritos de investigación, y dentro del Patronato Santiago Ramón y Cajal del CSIC el Prof. Pons fue Vocal de su Junta de Gobierno (1968-1973), Consejero adjunto (1969-1972) y Consejero de Número (desde 1972). Director de la revista “Trabajos de Antropología (1970-1986).
 
Los días 6 y 7 de julio de 1982, a instancia del entonces Presidente de Parlamento de Cataluña e historiador, D. Miquel Coll Alentorn, Pons  examinó, como experto, los restos de Guifré el Pelòs (Wifredo el Velloso) en el Monasterio de Santa María de Ripoll, ciudad gerundense cuyo monasterio benedictino fundara el propio Wifredo el año 880. Tras abrir la histórica arqueta de madera que contenía los huesos del emblemático personaje que iniciara la Dinastía Condal catalana, ante las autoridades civiles y eclesiásticas de Ripoll y el notario de la misma (Fig. 7), Pons advirtió que en su interior había tres huesos astrágalos del mismo pie, por lo no cabía duda que los restos pertenecían un mínimo de tres individuos. Quien esto escribe, testigo presencial, admiró la delicadeza y prudencia con que el Prof. Pons condujo a los presentes no expertos a fijarse en la señalada multiplicidad y a extraer la lógica deducción. Era necesario que constara en el acta notarial, antes de procederse al inmediato cierre de la arqueta.
 
Homenaje
El 23 de Marzo de 1987 la Facultad de Biología y la Societat Catalana de Biologia le rindieron un justo y digno homenaje con motivo de su jubilación. El acto contó con una lección magistral del Catedrático de la UCM Arturo Valls Medina, sobre “Análisis genealógico del parentesco en Antropología” (Figs. 8-9). La laudatio puso de relieve su obra pionera sobre la actividad antropológica en las universidades de Oviedo y Complutense de Madrid, así como la calidad de su magisterio, tanto en la docencia como en la investigación científica, resultado de una gran preparación profesional y completa dedicación. En cuanto a la convivencia en el Departamento con sus colaboradores se reconoció la gran apertura y plena libertad de pensamiento del homenajeado, tanto para las controversias científicas como para la convivencia con otras personas de muy diferente modo de pensar y de actuar, en aquellos momentos de profundos cambios políticos.  Pons destacó por su sentido de la justicia y de la tolerancia, la ejecución minuciosa, el espíritu de conciliación, la cordialidad y la sencillez. El homenaje recibió adhesiones de numerosas entidades internacionales.
 
Despedida
El Prof. Josep Pons poseía innatas cualidades para la docencia, y comunicaba con toda claridad, convirtiendo lo difícil en sencillo sin desvirtuarlo por ello. Algo nada fácil para quienes intentábamos imitarle. Gozó de permanente popularidad entre los alumnos a lo que contribuía su encanto personal y simpatía, la eterna sonrisa, cordial y humilde, consciente de que ésta une a las personas.
 
Time and tide wait for no man, escribió Sir Walter Scott. La última etapa de Josep Pons fue un lánguido atardecer (Fig. 10). A pesar de su marcha inevitable no nos ha dejado. Porque nos lo ha dejado todo en la trayectoria ejemplar de su vida académica y personal, y  en su obra científica.
 
El 28 de julio de 2013, a los 94 años, falleció en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).
 
Agradecimientos
Esta reseña biográfica ha sido confeccionada por Daniel Turbón, Catedrático de Antropología Física de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona y amigo de Josep Pons Rosell. 

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